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Permitido olvidar
Éramos sobre todo
el sabor de mi ilusión
Del mundo nos quedaba
la sombra
la melancolía
nunca la risa
ni el paraíso.
Despedida para algo
de mí
que solía soñar.
La puerta de las promesas
se cerró sin resquicios
no hay lugar para más
mentiras.
Zancadilla a la angustia
Salté los muros grises
y caí del lado
de la plenitud.
De Huellas |