Mariposa
Llevo en mí la oruga
que despidió lo dulce de la hoja
(los gusanos no tuvieron por mí ningún combate)
felizmente deslizaba la existencia
Un día quedé presa en el capullo
inocente abrí un ala
agité con vigor mi colorido
vi venir un espejo, encandilada
en espirales subí al cielo
Con el morir de la tarde lo dispuse
llegaría para mí lo inalcanzable
sería para siempre la anhelada
En el frío de la noche
busqué el capullo que una vez.
Carlos Rey
Carlos Rey. San Carlos de Bariloche
|